Hace 28 años, Pamela tenía apenas 15 años de edad y era una joven clavadista llena de energía y sueños.
Durante una práctica en la Ciudad de México, su vida jamás volvió a ser la misma. Entre negligencia de sus instructores y las instalaciones, sufrió un accidente que afectó su médula espinal de por vida.
Aquel acontecimiento le dejó secuelas permanentes, limitando su movilidad de manera considerable, al punto de contar hoy en día con muy poca movilidad en la parte superior y manos.
Pamela jamás se ha rendido; su fuerza y su amor por la vida la llevó a encontrar su pasión en el arte. Ella expresa su talento y resiliencia a través de la naturaleza encapsulada. Hojas, flores, mariposas, cuya belleza queda eternizada a través de su arte transformado en joyería.
El valor, la perseverancia y el amor que hay en cada pieza es inmenso; pues lo que en una situación cotidiana podría tomar horas o días, ella requiere de semanas de perseverancia y fuerza.
Hoy en día, cada una de las creaciones de Milovat (Hecho con amor) no solo refleja la belleza de nuestro entorno, sino también el alma, el esfuerzo y el espíritu indomable de una mujer que convirtió el dolor en fuerza, resiliencia, esperanza y en arte puro.